Nuestro sistema integra la experiencia de un equipo multidisciplinario con un enfoque humano, centrado en el paciente y su familia en cada etapa del cuidado.
En PediaCor creemos que cada niña y niño con una enfermedad del corazón merece una vida plena, no solo un tratamiento.
Por eso, nuestra metodología va más allá del diagnóstico y la cirugía: es un camino de acompañamiento real, donde más de 30 especialistas colaboran para cuidar cada latido con excelencia médica, sensibilidad humana y compromiso ético.
Aquí, la medicina escucha, guía y transforma. Y el corazón de tu hija o hijo es atendido desde todos los ángulos: físico, emocional y familiar.
Nuestro sistema de atención se basa en un proceso estructurado que asegura diagnósticos precisos y decisiones respaldadas por un equipo multidisciplinario. El flujo para nuestros pacientes con cardiopatías congénitas o adquiridas en etapa pediátrica es el siguiente:
El paciente puede llegar a consulta por primera vez por iniciativa propia o mediante referencia médica, habitualmente por un pediatra u otro especialista.
La primera valoración la realiza un cardiólogo pediatra, quien analiza la historia clínica, los estudios previos y los síntomas actuales.
En caso de ser necesario, se solicitan estudios diagnósticos complementarios (ecocardiograma, resonancia, tomografía, electrocardiograma, entre otros) para precisar el diagnóstico.
Si persisten dudas diagnósticas o se requieren estudios avanzados, se realiza una evaluación conjunta con subespecialistas en imagen cardiovascular, electrofisiología o cardiología intervencionista.
Al igual si se requiere, se involucra al equipo multidisciplinario de apoyo integral en servicios como psicología, nutrición clínica, odontopediatría o rehabilitación física y cardiaca.
Una vez integrado el diagnóstico, el caso se presenta en sesión clínica multidisciplinaria, donde participan cardiólogos, cirujanos, intensivistas, anestesiólogos, especialistas en imagen, perfusionistas, psicólogos, nutriólogos y otros profesionales según el caso.
Se integra también el pediatra tratante del paciente, quien aporta información clave sobre su historia médica, desarrollo integral y contexto familiar. Su participación es esencial al ser el médico de cabecera que conoce de forma continua al paciente.
Se realiza un análisis integral del paciente, considerando su condición médica, edad, situación emocional, social y familiar.
Se decide por consenso del equipo médico el plan de tratamiento más adecuado: manejo médico, intervención percutánea o cirugía.
Se informa y acompaña a la familia en la toma de decisiones, asegurando comprensión clara del diagnóstico, el tratamiento propuesto, los riesgos, los beneficios y el pronóstico.
Se agenda el procedimiento considerando la disponibilidad del equipo y las condiciones familiares (logística, soporte emocional, recursos).
Se organiza de forma coordinada la atención perioperatoria: ingreso hospitalario, evaluación preanestésica, soporte psicológico y educativo a la familia.
En caso de requerir cuidados críticos, se les brinda a los padres información clara y anticipada sobre lo que implica la estancia en terapia intensiva pediátrica cardiovascular.
El paciente es manejado en terapia intensiva por un equipo experto en cuidados críticos cardiovasculares pediátricos.
Se mantiene comunicación continua y empática con la familia, actualizando sobre la evolución, resolución de dudas y ofreciendo soporte psicológico.
Una vez estabilizado, el paciente pasa a piso hospitalario, retomando el liderazgo del seguimiento el cardiólogo pediatra tratante.
Antes del alta, se brindan indicaciones claras sobre medicamentos, cuidados en casa, signos de alarma y recomendaciones generales.
Se establece una ruta de seguimiento con fechas programadas de revisión por cardiología pediátrica y/o cirugía cardiovascular.
Se mantiene la comunicación con el pediatra tratante, quien continúa participando en el seguimiento y atención integral del paciente en su entorno habitual.
PediaCor continúa ofreciendo seguimiento integral y personalizado, ajustando el tratamiento según el crecimiento y evolución del paciente.
Se promueve una atención continua, empática y basada en evidencia, con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente y su familia.
En PediaCor contamos con un método de trabajo estructurado y colaborativo, diseñado para asegurar una atención integral, segura y de alta calidad para cada paciente. Este método se basa en sesiones clínicas formales y procesos sistemáticos que permiten la toma de decisiones informadas, la mejora continua y la actualización permanente del equipo.
Estas sesiones son un pilar de la cultura de aprendizaje y mejora continua de PediaCor, y reafirman nuestro compromiso con la excelencia, la seguridad del paciente y la transparencia en cada paso del proceso asistencial.
Este enfoque sistemático y colaborativo no solo garantiza la mejor decisión para cada paciente, sino que fortalece la cohesión del equipo y asegura que el conocimiento y la experiencia se traduzcan en mejores resultados clínicos y humanos.